proceso en el embarazo

Las heces del bebé

A la largo de su desarrollo el bebé deposita diferentes tipos de heces y aunque como padres no es obligatorio conocer con exactitud el nombre de cada una de ellas, no está de más conocer algo acerca de las caquitas de nuestros hijos, ya que a través de las heces podemos saber si la evolución del bebé es la adecuada.

La primera deposición del niño se conoce como meconio; es negra, brillante, pastosa y pegajosa. El meconio es expulsado gracias a la acción laxante del calostro y ayuda a eliminar la bilirrubina y a prevenir la ictericia. Suele aparecer durante las primeras 24 horas de vida del bebé. En los días posteriores, alrededor del cuarto y el séptimo día, aparecen las heces de transición; tienen un aspecto verdoso y líquido y se caracterizan por tener un fuerte olor.

En el momento en que el bebé toma el pecho, deposita otro tipo de heces; son las heces de leche materna que tienen un color amarillo-oro y una textura blanda y grumosa. Estas se suelen expulsar con un gran ruido de gases. La composición de la leche materna hace que el olor de este tipo de caquitas sea ácido; gracias a este elemento, el bebé desarrolla en su intestino un tipo de bacteria beneficiosa que evita que crezcan otras más perjudiciales. El ritmo de vaciado de las heces es muy variable, y todos son normales. Hay bebés que hacen caca entre dos y ocho veces al día, siendo normalmente después de cada toma o durante las mismas. Pero habrá otros niños, que tengan un pseudo-estreñimiento (falso estreñimiento); esto quiere decir, que expulsan las heces sólo dos o tres veces a la semana pero realmente no padecen estreñimiento, porque las heces siguen siendo blandas. Si el bebé no está molesto, no es necesario forzar la evacuación.

Con la entrada de alimentos sólidos las heces se volverán más consistentes y su color variará en función del tipo de alimento que se consuman, las grasas, por ejemplo oscurecen el color de la caca, mientras que las verduras le dan un color diferente. Es normal que en estos momentos en las deposiciones encontremos trozos de alimentos sin diferir y es que el sistema digestivo del bebé no está preparado y tarda tiempo en asimilar los alimentos. Por último, si las heces son muy líquidas o con mucosidades el bebé podría padecer una infección en el aparato digestivo, y, en estos casos lo mejor es acudir al pediatra.

Ejercicios para estimular los primeros pasos de tu bebé

En muchos momentos de desarrollo del niño, por ejemplo cuando empieza a hablar o a ir al colegio, es recomendable estimularle para ayudarle a crecer. Esto también ocurre cuando el bebé comienza a andar. Cada bebé evoluciona a un ritmo diferente, pero la mayoría de ellos comienzan a dar sus primeros pasos a la edad de los 11 meses. Poco a poco irá soltándose hasta conseguir el equilibrio necesario para caminar por sí mismo. En este proceso, los padres tenemos un papel importante y es que si sabemos actuar correctamente les seremos de gran ayuda. Para poder estimular su desarrollo y ayudarle en el proceso te daremos algunos consejos útiles para tu bebé:

1. Evita la sobreprotección: deja que experimente y pruebe cosas nuevas. Es recomendable que le des la máxima libertad pero siempre y cuando hayas eliminado todos los obstáculos de la casa.

2. Cuida de sus caídas: aunque los golpes son inevitables, tu actitud frente a una caída es primordial para que el bebé no le coja miedo a andar; deberás atenderle pero no es recomendable exagerar los golpes. No te preocupes en exceso, siempre que la caída sea leve.

3. Estimúlale jugando: es importante que el niño se divierta mientras aprende; por eso, los juegos son un buen método para ayudarle a andar. Ponle música mientras da los primeros pasos, hazle saltar sobre un cojín o haz ejercicios con él.

4. Elogia y aplaude cada adelanto: si le animas y le haces saber que está bien lo que hace, el niño se animará a seguir aprendiendo e innovando.

5. No le fuerces a hacer algo que no quiere: si al niño no le apetece andar no le obligues, deja que sea él quien decida cuando y donde hacerlo.

6. Deja que de los primeros pasos descalzo: andar descalzo ayuda a estimular la capacidad de agarre de los dedos. Si el suelo está frío ponle calcetines comprobando que sean antideslizantes.

7. Utiliza el calzado adecuado: cuando el bebé comience a andar deberás asegurarte de que los zapatos que lleve son los más propicios para su edad y su etapa de desarrollo.

Los primeros pasos del bebé son toda una aventura tanto para el niño como para los padres. El bebé querrá experimentar todo lo que hay a su alrededor y los padres deberéis estar pendientes de él porque no querrá estar quieto, pero a la vez es una bonita experiencia de la que merece la pena ser testigo.

La dieta alimenticia de la madre podría determinar el sexo del bebé

El estudio realizado por las universidades de Exeter y Oxford ha revolucionado las investigaciones que durante muchos años han intentado determinar cuál es la clave para elegir el sexo del bebé. Los resultados del estudio demuestran una relación directa entre la alimentación de las futuras mamás con el sexo de los niños en la época de la concepción. El estudio muestra, por otro lado, que el tabaco o la cafeína no influyan en el sexo del futuro bebé.

A pesar de que el sexo de los bebés se determina genéticamente por el cromosoma X o Y aportado por el esperma del hombre, parece ser que el cuerpo de la madre podría favorecer que el embrión sea masculino o femenino en función de la dieta que haya seguido la mamá durante la concepción. Según la investigación, dirigida por la profesora Fiona Mathews, las mujeres que siguen dietas bajas en calorías tienen mayor probabilidad de dar a luz a una niña. Mientras, que en el caso contrario, aquellas mujeres que consuman alimentos altos en calorías, serían más propensas a tener un varón.

Para llevar a cabo el estudio utilizaron 740 mujeres británicas que estaban embarazadas por primera vez y no sabían cuál era el sexo de su hijo. En función del número estimado de calorías consumidas fueron dividas en varios grupos. Posteriormente, se observó que el 56% de las mujeres que consumían más calorías tuvieron varones y el 45% de las madres cuyo aporte energético era menor parieron niñas.

Como es de suponer, las críticas a la investigación no han tardado en aparecer. Y es que muchos investigadores ponen en duda estos resultados. Algunos de ellos, consideran que el sexo del bebé sólo se determina de forma genética y señalan que la dieta no influye para nada en el sexo del niño. Otros, afirman que la única forma de determinar el sexo del bebé es mediante selección de embriones.

En mi opinión, creo que los padres que deseen fervientemente que el sexo de su bebé sea uno en particular, no se dejen llevar por esta investigación; todavía hay muchas cosas por demostrar y lo más importante es que la mamá lleve una dieta sana y equilibrada para que su salud y la del futuro bebé (nazca con el sexo que nazca) sea la correcta y adecuada.